Luis Abinader y su gobierno insisten en vendernos una media isla de fantasías
"Consideramos, que es una burla más del gobierno, presentar una serie de estadísticas muy o pocos convincentes, porque los resultados no son tangibles, mucho menos objetivos"
Posición del MPD sobre el discurso de rendición de cuentas
En su rendición de cuentas de este 27de febrero, en la conmemoración del 182 aniversario de la independencia nacional, el presidente de la Republica Dominicana, Luis Abinader, una vez más intenta vender la falsa ilusión de que somos una República prospera, segura, avanzada, casi lindando en el desarrollo pleno, dejando atrás el subdesarrollo, según sus ideas.
Celebra la
independencia con la soberanía nacional prácticamente confiscada por el poder
político-militar del imperialismo norteamericano bajo la dirección del
guerrerista Donald Trump, del cual está haciendo copia y calco en sus discursos
(presentando personas para en estas justificar su política, errada y anti
pueblo por demás).
El Movimiento
Popular Dominicano sabe que ni el mismo presidente Abinader se cree, en verdad
todo lo que él dice en su extenso discurso. De que se hayan cumplido todo lo
que enumera; porque lo cierto, su equipo gubernamental y propagandístico, sólo
construyeron ese discurso típico de una obra política como la de Thomas Moros y
su Republica Utópica, para salir al paso a las grandes deficiencias de su
gestión administrativa.
Construido
ese discurso de alto contenido ficticio y propagandístico, sólo servirá para
que el pueblo le confirme más y más sus falsedades, por ejemplo, habla
maravillas del sector eléctrico, el cual recientemente sufrió un descalabro
objetivo e innegable al producirse otro apagón de marca nacional, recientemente,
Este apagón no tiene ninguna justificación científica, sino grandes deficiencias técnicas y administrativas. Lo penoso de esto que este bochornoso hecho, es a la poca distancia del que se produjo meses atrás. Tristemente nos quiere presentar como una república tecnológica, alardea de Google, Nvidia, etc.
Consideramos,
que es una burla más del gobierno, presentar una serie de estadísticas muy o
pocos convincentes, porque los resultados no son tangibles, mucho menos
objetivos. Sencillo, el pueblo de a pies no aceptara con verdad esa retahíla de
supuestos logros, porque no se evidencian
en el diario vivir material y espiritual de la población obrera,
campesina. Ni tan siquiera a esa clase
media que viene languideciendo cada día que pasa, la cual viene perdiendo su
poder adquisitivo. Ese sector social está
proclive a la precarización cuasi total.
Por otro lado,
el MPD cree que, las impresiones que nos quiere dar y sembrar en la mentalidad
de la población dominicana, de que nuestra república es una economía sana, que está
en alto lugar, porque así lo confirman grandes instituciones internacionales
como el Banco Mundial, el Foro Mundial, el Fondo Monetario internacional, etc.
Nos preguntamos, ¿estas instituciones van a presentar grandes fallos o
medianos en la economía y finanza de la
República Dominicana?, pues jamás, por la sencilla razón, de que la República
Dominicana es el caudal más rico en recursos y tierras raras en el Caribe, al
igual garantías para la inversión extranjera, y por ahora la seguridad local
dominicana, se lo permite.
Sépase que
esa seguridad de inversión que garantiza el gobierno actual, no es del todo
seguro. Ha habido denuncias de que esas inversiones han tenido ciertas dificultades
burocráticas en el país para que se desarrollen. Por lo tanto, tomar el recurso
de las aprobaciones de esos organismos internacionales son muy pocos
sostenibles en la realidad, porque no hay que ser ni mínimamente versados en
economía, finanzas, etc., mucho menos en política internacional, para
comprender lo que estamos señalando al respecto.
Ahora bien,
es innegable, que hay avances en el mundo turístico, pero un avance, que
únicamente enriquece al sector privado que controla dicha área de la economía,
no así al gran sector de sus trabajadores.
Concluimos:
que esa estrategia 2036, no es más que otro engaño como el de la Estrategia Nacional
de Desarrollo, que implemento Leonel Fernández durante sus últimos gobiernos.
El cual habló de una revolución, lo mismo está haciendo Luis Abinader otra Revolución,
pero de carácter totalmente anti pueblo, conservadora y de contenidos y efectos
populistas demagógicos, los cuales se reflejan en los miserables bonos luz,
bono gas, tarjetas, etc. Estos lo presentan como un gran avance en la seguridad
alimenticia.
Los otros
renglones indefendibles: como la seguridad ciudadana, la triste reforma
policial, la demagogia de crecimiento del género femenino en la membresía de la Policía Nacional.
Consideramos que todo esto es para salirle al paso a la dura e innegable crisis
en ese orden,
¿Dónde están
los efectos del crecimiento de viviendas, de la agroindustria y de la
efectividad jurídica sobre crímenes comunes, narcotráfico, corrupción, de los
cuales, entre otros, hizo alardes en su fantasioso discurso?
El Movimiento
Popular Dominicano, marxista-leninista, reitera su política de unidad
revolucionaria y democrática de todos los sectores políticos y populares, principalmente
de nuestra izquierda revolucionaria, para seguir organizando y concientizando
al pueblo dominicano.
Comisión
Política del Comité Central.

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