MPD critica silencio cómplice de presidentes que asistieron a Cumbre, ante insolencia de Donald Trump
"En este marco nuestra organización revolucionaria reafirma el servilismo de cipayo y lacayo del presidente Luis Abinader hacia las actitudes burlonas y cínicas de Trump"
Por servilismo no defendieron la dignidad del idioma y la cultura
Santo Domingo, República Dominicana. El idioma español, lengua que
comparten más de quinientos millones de personas en el mundo y que constituye
una de las expresiones más profundas de la identidad cultural de América Latina
y el Caribe, fue objeto de una expresión ofensiva durante la reciente cumbre de
mandatarios de la región de parte del presidente norteamericano Donald Trump..
Entre risas y en tono “casual”,
el máximo representante del imperio norteamericano expresó ante los presentes
lo siguiente: “No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo. No tengo
problema con los idiomas, pero no voy a dedicar tanto tiempo a aprender el
suyo”, refiriéndose al español, idioma de quienes se dieron cita en un
encuentro que, más que fortalecer la cooperación entre los pueblos, busca
afianzar la presencia del poder imperialista en la región.
El Movimiento Popular Dominicano
(MPD) expresa que, este tipo de declaraciones no solo constituyen una falta de
respeto hacia nuestra lengua, sino también hacia la historia, la cultura y la
identidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
El español no es simplemente un
medio de comunicación: es una herencia cultural, una herramienta de
pensamiento, una expresión viva de nuestras luchas, de nuestra literatura y nuestra
memoria histórica.
Para el MPD, resulta aún más
preocupante el comportamiento de los mandatarios latinoamericanos presentes en
dicha cumbre, quienes lejos de expresar rechazo o al menos incomodidad ante
semejante afirmación, respondieron con risas y actitudes socarronas y
complacientes.
En este marco nuestra
organización revolucionaria reafirma el servilismo de cipayo y lacayo del
presidente Luis Abinader hacia las actitudes burlonas y cínicas de Trump.
El MPD entiende que, esta
conducta refleja una preocupante subordinación política y cultural que desdice
del deber de todo gobernante de defender la dignidad y los valores de su
pueblo.
“El argumento patriotero que le
gusta a la derecha exhibir, quedó muerto allí mismo, convirtiéndose el mismo en
una pose de servilismo ante el gran patrón de la derecha norteamericana”,
establece el MPD en una declaración firmada por su Comisión Política y el
Departamento Internacional.
“En un ambiente que evidenció la
presencia de gobiernos alineados con los intereses de Washington, se sentaron
en la mesa aliados claves como Javier Milei (Argentina), Nayib Bukele (El
Salvador), Luis Abinader (República Dominicana) y Daniel Noboa (Ecuador), entre
otros. La agenda de la cumbre estuvo centrada en temas como la llamada
“seguridad hemisférica”, el combate al narcotráfico y, de manera particular,
frenar la creciente influencia de China en América Latina, en el marco del
debate geopolítico que también involucra al bloque de los BRICS”, sostiene la
organización de izquierda.
Puntualiza que, más allá de los
temas formales que ponen en evidencia el nivel de dependencia de los gobiernos
de la región, en todos los renglones, también exponen "con el episodio
vivido” en esta reunión, una realidad preocupante: la persistencia de una
mentalidad de dependencia y subordinación frente a los centros de poder
imperial. Cuando se desprecia el idioma de un pueblo y quienes deben
representarlos guardan silencio o reaccionan con complacencia, se está
renunciando simbólicamente a la defensa de la soberanía cultural.
Resalta que los pueblos de
América Latina y el Caribe han demostrado a lo largo de su historia que la
dignidad no se negocia y que nuestra lengua, nuestras tradiciones ancestrales y
nuestra identidad forman parte esencial de la lucha por la soberanía y la
autodeterminación.
“Defender el idioma español en
este contexto no es un acto meramente cultural; es, sobre todo, un acto de
dignidad y de afirmación histórica frente a cualquier intento de desprecio o
dominación. Porque los pueblos que olvidan o permiten que se humille su
cultura, corren el riesgo de perderla también”, concluye el MPD.

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