Amín Abel Hasbún: 56 años después, reconstruir la izquierda y preparar la alternativa (Segunda parte)
"La reconstrucción de la izquierda será imposible si no consigue incorporar masivamente a las nuevas generaciones"
VII.
EL MPD Y LA RECONSTRUCCIÓN DE LA IZQUIERDA
Desde nuestra perspectiva, el
Movimiento Popular Dominicano tiene una responsabilidad particular.
El MPD no puede vivir únicamente de su
historia, por gloriosa que esta sea.
Debe convertir su historia en
experiencia política para enfrentar el presente y construir el futuro.
La mejor manera de reivindicar a sus
mártires y combatientes es demostrar que sus sacrificios no fueron inútiles.
Eso exige fortalecer la organización,
elevar la formación política, renovar los métodos de trabajo, incorporar nuevos
cuadros, acercarse a las luchas sociales y contribuir activamente a la
construcción de una gran convergencia de fuerzas populares y de izquierda.
El MPD debe ser parte de una izquierda
más amplia, más unitaria, más democrática, más vinculada al pueblo y con mayor
capacidad de incidencia nacional.
No se trata de abandonar nuestros
principios.
Se trata de ponerlos al servicio de una
estrategia capaz de producir resultados políticos.
VIII.
HACIA UNA GRAN UNIDAD POPULAR Y DE IZQUIERDA
De aquí a 2028 tenemos una tarea
concreta: construir una gran Unidad Popular y de Iquierda
Una unidad que no sea exclusivamente
electoral.
Una unidad social, política y
programática.
Debemos dialogar con organizaciones
políticas, de mujeres, movimientos sociales, sindicatos, organizaciones
comunitarias, estudiantes, trabajadores, campesinos, profesionales,
intelectuales, jóvenes y todos aquellos
sectores dispuestos a construir una alternativa democrática, patriótica y
popular.
No necesitamos comenzar preguntándonos
qué cargo ocupará cada quien.
Necesitamos comenzar preguntándonos:
¿Qué país queremos construir?
Después discutiremos candidaturas.
Primero debemos construir programa.
Primero debemos construir organización.
Primero debemos construir confianza.
Primero debemos construir pueblo.
IX.
2028 DEBE ENCONTRARNOS PREPARADOS
No podemos esperar a 2028 para comenzar
a construir la alternativa.
El trabajo debe comenzar ahora.
2026 debe ser un año de organización y
diagnóstico.
2027 debe ser un año de crecimiento,
articulación, formación política y construcción programática.
Y 2028 debe encontrarnos con una
izquierda organizada, unida, con candidatos capaces, con presencia territorial
y con una propuesta política reconocible por las mayorías.
Tenemos que convertir la participación
electoral en una escuela de organización popular.
Cada campaña debe servir para
organizar.
Cada candidatura debe servir para
educar.
Cada voto debe representar conciencia.
Cada espacio conquistado debe servir
para defender al pueblo.
Ese debe ser el sentido de nuestra
participación electoral.
X.
AMÍN ABEL: MEMORIA QUE SE CONVIERTE EN FUTURO
Cincuenta y seis años después, la
pregunta no debe ser únicamente:
¿Qué hicieron con Amín Abel?
La pregunta que debemos hacernos es:
¿Qué estamos haciendo nosotros con su
legado?
Si lo recordamos pero no organizamos,
el homenaje es insuficiente.
Si pronunciamos su nombre pero no
estudiamos nuestra realidad, el homenaje es insuficiente.
Si defendemos la unidad pero
continuamos reproduciendo el sectarismo, el homenaje es insuficiente.
Si hablamos de revolución pero no somos
capaces de construir organización popular, el homenaje es insuficiente.
Y si llegamos a 2028 divididos,
dispersos y sin una propuesta capaz de movilizar a las mayorías, tendremos que
reconocer que no aprendimos suficientemente de nuestra propia historia.
Por eso, el mejor homenaje a Amín Abel
es reconstruir la izquierda dominicana.
Es volver a colocar la política al
servicio del pueblo.
Es formar nuevas generaciones.
Es recuperar la confianza de los
trabajadores.
Es organizar a las y los jóvenes.
Es construir unidad.
Es elaborar un programa de
transformación.
Es disputar democráticamente el espacio
político.
Es convertir las elecciones de 2028 en
un escenario de acumulación de fuerzas para un proyecto popular.
Y es mantener viva la perspectiva de
una sociedad donde la dignidad humana, la justicia social, la igualdad, la
democracia y la soberanía nacional sean principios efectivos y no simples
palabras.
XI. ¡AMÍN
ABEL VIVE!
Amín Abel fue asesinado cuando tenía
apenas 27 años.
Su vida fue breve, pero su ejemplo
trascendió su tiempo.
Hoy, cuando la política parece muchas
veces reducida al pragmatismo, al personalismo y a la búsqueda del poder por el
poder mismo, nosotros reivindicamos otra concepción de la política.
Una política entendida como compromiso.
Como sacrificio.
Como ética.
Como solidaridad.
Como organización.
Como transformación.
Por eso, hacemos un llamado a toda la
izquierda dominicana:
superemos nuestras divisiones;
abandonemos el sectarismo;
recuperemos el vínculo con el pueblo;
formemos a las nuevas generaciones;
construyamos la unidad;
elaboremos un programa común;
organicemos desde ahora la batalla
política de 2028.
Que las elecciones de 2028 no nos
encuentren improvisando.
Que nos encuentren preparados.
Que nos encuentren unidos.
Que nos encuentren organizados.
Que nos encuentren luchando.
Porque Amín Abel no pertenece
únicamente al pasado.
Amín Abel pertenece también al futuro.
Y ese futuro dependerá, en buena
medida, de nuestra capacidad para transformar la memoria en organización, la
indignación en conciencia y la conciencia en fuerza política.
¡Gloria eterna a Amín Abel Hasbún!
¡Gloria eterna a los hombres y mujeres que
entregaron sus vidas por la libertad y la justicia social!
¡Viva la unidad de la izquierda dominicana!
¡Viva la organización y la lucha del pueblo
dominicano!
¡Viva la soberanía y la autodeterminación de
los pueblos!
¡Preparémonos para la batalla política de
2028!
¡Amín Abel vive!
¡Su ejemplo continúa!
¡La lucha continúa!
Septiembre de 2026
.png)
Comentarios