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"Proponemos construir un programa popular que priorice salarios dignos, empleo estable, salud y educación pública de calidad, reforma fiscal progresiva, soberanía alimentaria, desarrollo productivo y combate efectivo a la corrupción. La seguridad ciudadana debe abordarse mediante prevención, investigación criminal eficaz y respeto a los derechos humanos"

De la victoria electoral a la construcción de una alternativa popular para la República Dominicana

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta presidencial de Brasil, el 25 de octubre de 2026, constituye un acontecimiento de importancia para la izquierda latinoamericana. Tras quedar detrás de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, Lula logró revertir la tendencia y obtener la mayoría de los votos válidos. Esta remontada demuestra que una correlación electoral adversa puede modificarse mediante la autocrítica, la reorganización política y la movilización popular.

1. Reconocer los errores y corregir la estrategia

Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) revisaron la organización de su campaña, ajustaron la coordinación e incorporaron dirigentes con experiencia territorial. La lección es clara: ninguna organización debe confundir su trayectoria histórica con una garantía de éxito. Escuchar a la población, reconocer deficiencias y rectificar oportunamente resulta indispensable para recuperar la iniciativa política.

2. Conectar con las necesidades populares

La campaña priorizó la protección social, los ingresos familiares, los derechos laborales y el costo de la vida. La defensa de la democracia y la soberanía nacional se acompañó de propuestas vinculadas con el empleo, los salarios y los servicios públicos.

La experiencia confirma que las ideas políticas adquieren fuerza cuando responden a las preocupaciones cotidianas de los trabajadores, las familias y los sectores más vulnerables.

3. Combinar comunicación digital y organización territorial

La campaña fortaleció su presencia en las redes sociales mediante videos, mensajes directos y contenidos adaptados a distintos públicos. También aprovechó canales digitales para movilizar simpatizantes y ampliar la difusión de sus propuestas.

Esta labor se complementó con la participación de movimientos sociales, estudiantes y jóvenes. La combinación de comunicación digital, presencia territorial y movilización colectiva contribuyó a ampliar el alcance de la campaña.

4. Movilizar la participación electoral

La campaña concentró esfuerzos en activar a sus simpatizantes y reducir la abstención. Sin embargo, una remontada electoral no puede explicarse por un único factor: también intervienen las alianzas, la percepción ciudadana, la propuesta política y la capacidad organizativa.

¿Qué lecciones se desprenden para la República Dominicana?

El MPD debe impulsar una reflexión autocrítica sobre la situación de la izquierda dominicana. No basta con denunciar la desigualdad, la corrupción, la precariedad laboral y las deficiencias de los servicios públicos. Necesitamos organizar el descontento social y transformarlo en participación consciente y fuerza política.

Proponemos construir un programa popular que priorice salarios dignos, empleo estable, salud y educación pública de calidad, reforma fiscal progresiva, soberanía alimentaria, desarrollo productivo y combate efectivo a la corrupción. La seguridad ciudadana debe abordarse mediante prevención, investigación criminal eficaz y respeto a los derechos humanos.

Para avanzar, debemos fortalecer los sindicatos, las organizaciones campesinas, el movimiento estudiantil y las comunidades; formar nuevos dirigentes, utilizar eficazmente las herramientas digitales y mantener una presencia permanente en los territorios. La unidad de la izquierda debe sustentarse en objetivos comunes, independencia política y compromisos verificables.

Conclusión

La experiencia brasileña no ofrece una fórmula que pueda reproducirse mecánicamente, pero deja una enseñanza fundamental: reconocer errores, escuchar al pueblo, comunicar con claridad y organizar la participación permite transformar escenarios adversos.

La tarea de la izquierda dominicana consiste en convertir esa enseñanza en una estrategia propia, articulando las luchas inmediatas con un proyecto de transformación social, fortaleciendo la organización popular y construyendo una alternativa capaz de disputar democráticamente el poder.

 

¡Por la unidad de la izquierda, la organización de los trabajadores y la transformación de la República Dominicana!

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